Los dos últimos dÃas en Barcelona los pasé de descanso absoluto, le dejé a Isma la nevera y el congelador con lo suficiente para que no pase hambre en un mes.
Llegué a las 23:30 de la noche y adelanté algo de trabajo para poder ir hoy a primera hora a buscar comidaaaaaa. Y es que con una pequeña pateada ya tengo boletus para unos cuantos dÃas. Me han dejado tal cantidad de papeles en la mesa que no sé por donde empezar, en todos pone “para Nuria”, “Nuria mirate esto”… Asà que Nuria se va a poner ahora con el trabajito para que no se acumule.
Y ahà estamos… el mes que viene regreso a Barcelona unos dÃas, que tengo a Isma de cumple y ya puedo disponer de dÃas en el trabajo.