Receta súper rápida.

Cortar el hojaldre en tiras. Darles un par de vueltas para que queden retorcidos.  Rebozarlos en muuuucho azúcar. (Yo los voy rebozando y retorciendo en un cuenco con azúcar) Hornearlos a 180 grados (tenéis que tener el horno ya bien caliente al meterlos). Sacarlos cuando estén bien doraditos. Y despegarlos de la placa justo al sacarlos del horno, porque sino…. vais a saber lo que es pegamento…

Es una chuchería que se hace muy rápido, muy fácil, con un coste muy bajo, y de aceptación total.

¡Espero que os guste!