cerezasHay una cosa muy típica de aquí, que son las “guindas”. Consiste en macerar cerezas en orujo. Os daré la receta por si alguien se atreve con ella.

En primer lugar es necesario subir a un cerezo y escoger las mejores cerezas. Lo ideal es evitar usar cerezas almacenadas porque podemos encontrarnos con bichillos en las cerezas, que saldrán tan pronto como se cubran de aguardiente. En mi caso subí al cerezo y busqué las mejores cerezas con la colaboración de “Grisito” que andaba por allí maullando como una plañidera. 

cerezas1Una vez seleccionadas las metemos en tarros, les añadimos una cucharada de azúcar, rellenamos con orujo y cerramos los tarros. Es muy importante usar un buen orujo, muy aromático y que no sepa a alcohol de farmacia. Si no se usa algo decente el resultado será una porquería.

Al día siguiente las cerezas habrán perdido el color, y será necesario que maceren una temporadita para poder comerlas.  Cuando se abren los tarros de nuevo, las cerezas se van oscureciendo hasta adquirir un tono marrón. Son fuertes como la madre que las parió, pero un tarro de “guindas” es algo imprescindible en casa de cualquier gallega. Le llevaré uno a mi mamá  y a Aser a finales de mes cuando vaya a visitarlos para que en Asturias sepan como nos las gastamos por aquí!

cerezas2     cerezas3